Un vaso de agua fresca en Perú

"No teníamos un sistema de alcantarillado. Traíamos cubetas llenas de excrementos y las vertíamos en el agujero. Entonces lavábamos las cubetas y las reutilizábamos para llevar agua hasta nuestras casas para beber y cocinar", dijo una residente de un barrio marginal en Lima.
Misioneros de IMB se percataron que la urgente situación del agua proveía una oportunidad para ser el corazón, las manos y la voz de Jesús en la comunidad.
Lea la historia.
¿Aceptarán los Bautistas del Sur el reto?
Mil millones es un número grande. Siete mil millones es un número aun más grande y significativo. Es el número de personas que actualmente habitan el globo. Más de la mitad de estas personas tienen sola una escasa oportunidad de escuchar el evangelio. Esta es la cosecha a la que Jesús quiere que levantemos los ojos y miremos.
Lea el desafío de Tom Elliff.
