Las iglesias hispanas han demostrado ser valiosas colaboradoras en África occidental

Obedecer el mandato de ir no es el último paso. ¡Es ahí donde empiezan las misiones!

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Adela Huezo es completamente honesta al momento de reclutar equipos de voluntarios a corto plazo. Les habla del calor sofocante de África occidental y de las largas jornadas de trabajo. Explica que la mayoría de los habitantes de la zona son practicantes del islam, y eso se vuelve un entorno difícil para el ministerio. Pero luego, su mirada seria se transforma en una expresión de alegría pura al hablar de sus amigos de África occidental quienes conocen a Jesús como su Salvador gracias al trabajo de compartir el evangelio día con día.

Adela le pide a su red de iglesias hispanas la opción de asociarse con los misioneros de la Junta de Misiones Internacionales (IMB) que trabajan en África occidental. La estudiante de derecho de Virginia siempre les dice a los equipos de misioneros a corto plazo, cuyas edades van desde 18 hasta 60 años: “Dios los eligió a cada uno para esta tarea específica”. 

“Obedecer el mandato de ir no es el último paso”, les dice sin rodeos. “¡Es tan solo el comienzo!”

Adela señala: “Van a llevar aliento a personas sin esperanza. Y es así como Dios nos usa para ser la Iglesia, acercando el Reino a personas que tal vez nunca habían oído el nombre de Cristo hasta nuestra llegada”.

Adela Huezo, estudiante de Virginia, junto con una amiga que hizo en su primer viaje misionero a África occidental. Adela lideró un equipo que regresó a este lugar en el 2023, y ya está haciendo planes para un viaje en el 2024.

A principios del verano, el equipo de Adela regresó de trabajar con los misioneros de la IMB, Charles y Greta Michelson. Luego comenzó a buscar entre 10 y 12 personas que regresaran con ella a África occidental en mayo de 2024 para seguir apoyando a los misioneros que trabajan a largo plazo y a los colaboradores locales. Cada año, su equipo de misiones continúa la obra iniciada en el viaje anterior. Ella puede ver los beneficios de colaborar con los misioneros en el área a largo plazo, a través de su estabilidad e inversión en la comunidad. Esto permite a los equipos de corto plazo unirse a la obra de Dios puesta en marcha, y de esta manera darle un impulso.

Charles explica: “Colaborar con el equipo de Adela es como ampliar nuestro equipo y contar con más personas para la tarea misionera. Sin duda, para los creyentes locales es muy alentadora la llegada de nuevos equipos para trabajar junto a ellos”.

Animar a los creyentes locales a llevar el evangelio a su comunidad es algo que apasiona mucho a Adela. La primera tarea de su equipo al llegar a África occidental es ir a las aldeas y evangelizar de puerta en puerta. Los voluntarios de Alabama, Luisiana y Virginia forman pequeños equipos con los pastores y miembros de las iglesias locales para recorrer la zona durante la tarde. Ahí entablan conversaciones y se relacionan con personas en el mercado. Por la noche, invitan a los miembros de la comunidad a ver una película de temática cristiana.

Normalmente, el proyector y la pantalla se instalan en el lugar de reunión principal de la aldea. Durante el descanso intermedio, un pastor local se pone de pie y explica más sobre Jesús y su gracia salvadora. Los creyentes locales están listos para ayudar a responder preguntas y orar con los nuevos en la fe. En mayo, 50 personas decidieron seguir a Jesús, gracias a este gran esfuerzo de evangelización.

Adela afirma que su equipo misionero está formado por muchos jóvenes adultos y que es fenomenal ver cómo Dios los ha usado. Pudieron ver a 50 personas hacer una oración para aceptar a Cristo en su corazón y asistieron al primer servicio del pueblo. Los nuevos creyentes continúan reuniéndose y creciendo como iglesia.

Este equipo también trabaja con una escuela de sordos. El objetivo es ayudar a los estudiantes a tener un oficio al terminar la escuela y así poder incorporarse al mundo laboral. En cada viaje, los miembros del equipo les enseñan un nuevo proyecto de costura para ayudarles a desarrollar las habilidades que han aprendido con sus profesores. 

Adela dice: “Aprovechamos cualquier oportunidad para difundir el evangelio, ya sea al cruzarnos en el mercado o en el lugar donde comemos”. Adela asiste a la iglesia The Mount, en Virginia. 

Muchos en África occidental se encuentran en medio del mayor problema del mundo: el estado de perdición del hombre. Adela colabora con los misioneros de la IMB para llevar la solución: el mensaje del evangelio.  IMB Photo

Su iglesia vio crecer su fe y entusiasmo por la evangelización luego de su primer viaje a África occidental en el 2022. Así decidieron enviar a otros miembros de su congregación a unirse a otras tres iglesias —la Iglesia Bíblica Fe en Montgomery (Alabama), la iglesia First Baptist Church of Centerpoint en Birmingham (Alabama) y la Iglesia Bautista El Renuevo en Lafayette (Luisiana)— para sumarse a la obra de Dios en este ministerio. 

La pasión de la iglesia The Mount por este ministerio se avivó, gracias a los informes del equipo de Adela; ahora, la iglesia se ha comprometido a colaborar en oración y a hacer un viaje anual. Adela está encantada de ver cómo los demás se involucran y salen de su zona de confort. 

Hace dos años, alguien motivó a Adela a realizar un viaje misionero para poder experimentar lo que Dios tenía para ella. Ahora, ella está ocupada reclutando y planificando futuros viajes.  Quiere desafiar a otros a descubrir su pasión por compartir el evangelio.

Adela anima a no limitarse a dar un paso de fe y a atreverse a dar un gran salto.

Adela (vestido verde) en un evento de mujeres en una iglesia de África occidental. Dirigió un equipo diverso que fue a ministrar y a compartir el evangelio en esta parte del mundo.

Para obtener más información sobre cómo puedes participar en un viaje de corto plazo, ponte en contacto con Annel Robayna, estratega de movilización de la iglesia hispana de la IMB, escribiendo a arobayna@imb.org.

Algunos nombres han sido modificados por razones de seguridad.